Rhodes to Conanp, Castaños to Conafor: Two big names to face formidable challenges

10 agosto, 2018

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Josefa González Blanco Ortiz Mena, who has been proposed by President-elect Andrés Manuel López Obrador as the next head of Semarnat, announced that she will appoint León Jorge Castaños as head of the National Forestry Commission and Andrew Rhodes as head of the National Commission of Natural Protected Areas. Both proposals are good news, they are people with extensive knowledge of the agencies they will head and the needs of the country.

Both have demonstrated time and again the firmness of their commitment to national development.

They are two different profiles, for two very different institutions. León Jorge Castaños is a man whose experience has given him enormous authority in the forestry sector, and his proximity to all levels and areas of the forestry sector will allow him to promote its much-needed renewal and strengthening. Andrew Rhodes, for his part, has earned in a short time an enormous respect among those who are dedicated to conservation, and those who know how to value it. He has the knowledge, the ideas and the energy to give a new impulse to an institution that still needs to gain a firm footing among Mexican public policies.

León Jorge Castaños’ knowledge of the country’s forests and public policies and institutions has earned him the respect of virtually everyone in the forestry sector. As Director General of Forestry in the 1970s, and during the 1980s as Undersecretary of Forestry, he worked with forest communities to ensure that the country’s forests and jungles were once again managed by their rightful owners, and not by state-owned companies and concessionaires.

After his time in public administration, Castaños has put his knowledge at the service of everyone in the sector. As an avant-garde producer, he has placed his farm at the service of dozens of communities and communal lands, where they can learn how to manage a seed orchard, how to establish a monitoring system, how to conserve biodiversity in an intensively managed farm. As a public policy expert, he has been a key player in achieving very important achievements in forestry legislation, and in providing honest and relevant feedback to the policies and programs promoted by Conafor and Semarnat.

Andrew Rhodes, on the other hand, shares many of the characteristics of the institution he will preside. His youth gives him the freshness of vision needed to give a new impulse to an institution that is still not given the place it deserves, neither at a budgetary level nor as a key authority for the development of the most environmentally sensitive areas of the country. He also has the necessary strength and ability to consolidate the National Commission of Natural Protected Areas, which has received hard blows to its budget and personnel.

In just a few years, he has become a reference for those involved in conservation, and has acquired vast experience. He was briefly General Director of Institutional Development and Promotion at Conanp, and before that, Director in charge of Climate Change Strategies. Before joining the Commission, he coordinated the Natural Protected Areas Fund at the Mexican Fund for the Conservation of Nature and was vice-chair of the Climate Change Task Force at the IUCN World Commission on Protected Areas.

The challenge they both face is enormous, but their experience undoubtedly gives them the tools to face it and work for the benefit of two sectors that need new ideas and a strong commitment.

Rhodes a Conanp, Castaños a Conafor: Dos grandes nombres para enfrentar retos formidables

10 agosto, 2018

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Josefa González Blanco Ortiz Mena, quien ha sido propuesta por el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, como próxima titular de Semarnat, anunció que nombrará a León Jorge Castaños al frente de la Comisión Nacional Forestal y a Andrew Rhodes de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas. Ambas propuestas son buenas noticias, se trata de gente con un amplio conocimiento de las dependencias que encabezarán y de las necesidades del país.

Ambos han demostrado una y otra vez la firmeza de su compromiso con el desarrollo nacional.

Se trata de dos perfiles diferentes, para dos instituciones muy diferentes. León Jorge Castaños es un hombre a quien su experiencia le ha dado una enorme autoridad en el sector forestal, y su cercanía con todos los niveles y áreas del sector forestal le permitirá impulsar su renovación y fortalecimiento, tan necesarios. Andrew Rhodes, por su parte, ha sabido ganarse en poco tiempo un enorme respeto entre quienes se dedican a la conservación, y quienes saben valorarla. Tiene el conocimiento, las ideas y los bríos para dar un nuevo impulso a una institución que todavía necesita ganar un pie firme entre las políticas públicas mexicanas.

A León Jorge Castaños su conocimiento de los bosques del país y de las políticas públicas y sus instituciones le ha granjeado el respeto de prácticamente todos en el sector forestal. Como director general forestal en los años 1970, y durante los años 1980 como subsecretario forestal, hizo mancuerna con las comunidades forestales para que los bosques y selvas del país volvieran a ser manejados por sus legítimos propietarios, y no por paraestatales y concesionarias.

Después de su paso por la administración pública, Castaños ha puesto sus conocimientos al servicio de todos en el sector. Como productor de vanguardia que es, ha puesto su predio al servicio de decenas de comunidades y ejidos, que ahí pueden aprender cómo se maneja un huerto semillero, cómo se establece un sistema de monitoreo, cómo se conserva la biodiversidad en un predio manejado con mucha intensidad. Como conocedor de las políticas públicas, ha sido un actor clave para conseguir logros muy importantes en la legislación forestal, y para dar una retroalimentación siempre honesta y relevante a las políticas y programas que se impulsan desde Conafor o Semarnat.

Andrew Rhodes, por su parte, comparte muchas de las características de la institución que presidirá. Su juventud le da la frescura de miras necesaria para dar un nuevo impulso a una institución a la que aún no se le reconoce el lugar que merece, ni a nivel presupuestal ni en tanto autoridad clave para el desarrollo de las áreas ambientalmente más sensibles del país. Tiene también la fuerza y la habilidad necesarias para consolidar hacia el interior a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, que ha recibido duros golpes en su presupuesto y en su personal.

En pocos años, se ha convertido en una referencia para quienes se dedican a la conservación, y ha adquirido una vasta experiencia. Fue por un breve tiempo Director General de Desarrollo Institucional y Promoción de Conanp, y antes de ello, Director Encargado de Estrategias de Cambio Climático. Antes de sumarse a la Comisión coordinó el Fondo de Áreas Naturales Protegidas en el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza y fue vicepresidente del Grupo Especial de Cambio Climático en la Comisión Mundial de Áreas Protegidas de la UICN.

El reto que ambos enfrentan es enorme, pero sin duda su experiencia les da las herramientas para enfrentarlo y trabajar en beneficio de dos sectores que necesitan nuevas ideas y un fuerte compromiso.