Nuestra trayectoria en la Educación Ambiental Forestal

En sus inicios, Reforestamos México trabajaba bajo los objetivos de conservación, reforestación, difusión, alianzas, compromiso social y educación, siendo este último de gran relevancia ya que se buscaba crear conciencia en los niños y niñas para que cuando fueran adultos participaran de manera activa en la conservación y recuperación de los bosques y selvas. Por esta razón es que en 2003 se inició con el Concurso de recolección de bellotas con escuelas primarias de la zona del Ajusco medio, recolectando hasta 13 toneladas de semilla que después se convertirían en pequeños encinos para reforestar la zona.


Sin embargo, más tarde se identificó la necesidad de vincular a los bosques con la educación a través del trabajo activo de los niños; no solo que recolectaran las bellotas, sino que las germinaran, por lo que en 2005 surge el Concurso de Germinación.

A partir de ese año se comenzaron a instalar mini viveros en 17 escuelas primarias del Ajusco medio, Pedregal, Magdalena Contreras y Tlalpan, con la idea de que los niños germinaran las bellotas recolectadas para recuperar bosques de encino del sur de la Ciudad de México. El proyecto fue tan exitoso que para 2009 ya se contaba con 272 escuelas en 10 estados de república mexicana.


Una de las características de estos pequeños módulos escolares para producir planta forestal, es que se fomentaba la creatividad de niños y maestros, por ejemplo, no se utilizaba la clásica bolsa forestal para la producción, se utilizaban elementos de reciclaje como recipientes de tetrapack y PET para germinar los árboles. Con esta actividad, se cerraba el ciclo de aprendizaje y de conservación y restauración del bosque, incluyendo a los niños como eje central de todas las actividades.


Atzin Calvillo, ex miembro de Reforestamos, fue el responsable de llevar a cabo el proyecto piloto del Concurso de germinación y, ante el éxito y crecimiento de este, concretarlo en lo que sería en uno de los proyectos bandera de Reforestamos México: Crea Bosques y Selvas.


“Si queríamos llegar a más escuelas y más niños, no lo conseguiríamos a través de instalar más viveros que requerían tiempo, dinero y personal, pero lo podríamos hacer a través de un elemento detonador que tuviera más impacto: los maestros y maestras de las escuelas primarias públicas y privadas, ellos son realmente quienes operan la parte educativa y fomentan el amor por la naturaleza”, comentó Calvillo.

Es gracias a este cambio de enfoque que nace Maestro Ambientalista en 2009, con el objetivo de involucrar y motivar a los maestros para que divulgaran la cultura ambiental y promovieran comportamientos armónicos con los bosques y selvas. Es a través de este relevante proyecto que Reforestamos teje las redes para reunir a dos secretarías para trabajar a favor de los bosques de nuestro país: la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) a través del Centro de Educación y Capacitación para el Desarrollo Sustentable (CECADESU) y la Secretaría de Educación Pública (SEP), por lo que el impacto fue mucho más fuerte a nivel nacional, abarcando escuelas públicas y privadas desde preescolar, primaria, secundaria, telesecundarias, escuelas de educación indígena, multigrado, tanto en zonas rurales como urbanas.


“Se convirtió en unos de los primeros proyectos de cultura ambiental con un enfoque incluyente entre lo público y privado a nivel educativo”, comenta Atzin Calvillo.

En promedio se recibían 200 proyectos por ciclo escolar, en donde maestros y maestras elaboraban propuestas de carácter ambiental enfocados en el bosque y se premiaba a los mejores.


Esta fue una de las primeras incursiones de Reforestamos en fomentar y premiar el liderazgo en temas de cultura y divulgación ambiental. Sin embargo, por procesos internos de alineación, este proyecto terminó en 2013 con el objetivo de focalizar esfuerzos dentro del ecosistema forestal, por lo que Maestro ambientalista se convierte en la Red Maestro Ambientalista, una red de trabajo participativo multi actor, con apoyo de Telar Social México, en donde se buscaba contribuir en el modelo educativo nacional por medio de la incidencia en políticas públicas para lograr el reconocimiento de la educación para la sustentabilidad como complemento de la educación pública gratuita y obligatoria en México.

Es entonces cuando surge la idea de trabajar directamente escuelas forestales y agronómicas en México para comenzar a incluir los temas de emprendimientos forestales. Se detectó la necesidad de incluir temas de relevancia contextual como el cambio climático, por lo que se crea la Guía de Emprendimiento Forestal, un compilado enfocado en bosques que reúne las experiencias, aprendizajes y herramientas obtenidas en más de siete años de trabajo con jóvenes. Esta Guía fue todo un éxito y actualmente es referencia para personas y organizaciones en México y Latinoamérica.