Women, Conservation, and Access to Natural Resources.

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By Arianna Campos

At the beginning of 2020, the International Union for Conservation of Nature, in partnership with USAID, published the study “Gender-Based Violence and its Links with the Environment: The Violence of Inequity.” The results of this project are compelling: environmental degradation is directly related to the increasing violence suffered by women and girls around the world.

One of the most visible indicators is the unequal access to natural resources. Gender inequality originates from national laws, customs, social norms, and gender roles, as these dictate who can access education services, have decision-making power, or achieve economic independence. These differentiated roles and disparities in access to opportunities determine how and whether men or women can reach and control their lands and resources related to forests, agriculture, water, and fishing. This imbalance in the distribution of natural resources marginalizes women.

In addition to exacerbating gender inequality, control over land and its resources can become sources of sexual exploitation, as seen in cases around the world where authorities, landowners, or supervisors of agricultural companies demand sexual favors in exchange for rights over resources and land.

If we look at the case of Mexico, specifically in the forestry sector, inequality remains alarming and evident. According to the Mexican Civil Council for Sustainable Forestry, approximately 70% of Mexico’s forests are ejido property, but only 26% of ejidatarios (land rights holders) are women. If we analyze female access to decision-making platforms, the percentage is even lower, as only 8% of the positions from president to ejidal commissioner are occupied by women. If we contrast these data with the population density in these areas, the information is even more striking. In 2018, out of the 27.5 million Mexicans living in rural communities, 50.4% were women, meaning half of the population did not have equal representation.

However, despite restricted female participation and inadequate compensation for their work, women play a crucial role in forest conservation. According to the FAO, women are agents of change in mitigating and adapting to climate change, as they possess a wealth of knowledge and skills that can be used in disaster reduction, adaptation strategies, and environmental conservation plans if capacity development systems are implemented and their access to decision-making platforms in sustainable forest management is facilitated.

It is common for women to possess highly specialized knowledge of trees and forests regarding species diversity and conservation practices. This knowledge has a crucial sustainability characteristic, as it tends to be more linked to household food and health consumption than to mass production, which is especially important during food crises.

Within the challenging context that our country currently faces regarding gender issues and the worsening climate crisis, it is imperative that conservation and restoration programs and policies at all levels, especially in the forestry sector, have gender inclusion indicators and consider the resources, needs, access, and cultural context of women to combat climate change inclusively.

References:

Castañeda Carney et. al. (2020) Gender-based violence and environment linkages: the violence of inequality. IUCN Global Programme on Governance and Rights (GPGR). USAID. Suiza. https://portals.iucn.org/library/node/48969

EFE (2018) Mujeres en México sufren desigualdad en el manejo de los recursos forestales. EFE  Edición América. España.           https://www.efe.com/efe/america/mexico/mujeres-en- mexico-sufren-desigualdad-el-manejo-de-los-recursos-forestales/50000545-3546170 Suárez, G. (2017) Las mujeres rurales y los bosques. Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura      Sostenible.      México.      https://www.ccmss.org.mx/las-mujeres-rurales-los- bosques/

Guarascio, F. (2013) Los bosques, la seguridad alimentaria y el género: vínculos, disparidades y prioridades para la acción. FAO. Documento de antecedentes para la Conferencia Internacional sobre Los Bosques para la Seguridad Alimentaria y Nutricional. Italia. http://www.fao.org/3/mg488s/mg488s.pdf

Mujeres, conservación y acceso a los Recursos Naturales.

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Por Arianna Campos

A inicios del 2020, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, en alianza con USAID, publicaron el estudio “Violencia de Género y sus Nexos con el Medio Ambiente: La violencia de la inequidad”. Los resultados de este proyecto son contundentes: la degradación del medio ambiente está directamente relacionada con el aumento de la violencia que sufren mujeres y niñas alrededor del mundo.

Uno de los indicadores más visibles es el acceso desigual a los recursos naturales. La inequidad de género tiene sus orígenes en las leyes nacionales, las costumbres, las normas sociales y los roles de género, ya que estos son los que dictan quién puede tener acceso a los servicios de educación, tener poder de decisión o alcanzar la independencia económica. Estos roles diferenciados y la disparidad en el acceso a las oportunidades son factores que determinan cómo y si hombres o mujeres pueden alcanzar y tener control sobre sus tierras y los recursos relacionados a los bosques, la agricultura, el agua y la pesca. Esta falta de balance en la distribución de los recursos naturales provoca la marginalización de las mujeres.

Además de exacerbar la desigualdad de género, el control sobre la tierra y sus recursos pueden llegar a ser fuentes de explotación sexual, como se ha visto en casos alrededor del mundo, donde autoridades, terratenientes o supervisores de empresas agrícolas demandan favores sexuales a cambio de derechos sobre los recursos y la tierra.

Si observamos el caso de México, específicamente en el sector forestal, la desigualdad sigue siendo alarmante y evidente. Según el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible, aproximadamente 70% de los bosques de México son de propiedad ejidal, pero sólo el 26% de los ejidatarios son mujeres. Si se analiza el acceso femenino a plataformas de toma de decisiones, el porcentaje es aún más bajo, ya que sólo 8% de los puestos de presidente a comisariado ejidal, son ocupados por mujeres. Si contrastamos estos datos con la densidad de población en estas zonas, la información es aún más contundente, pues en 2018, de los 27.5 millones de mexicanos que habitaban en comunidades rurales, 50.4% eran mujeres, lo que significa que la mitad de la población no tenía la misma proporción de representación.

Sin embargo, a pesar de que la participación femenina está restringida y de que no reciben la remuneración adecuada por su trabajo, las mujeres juegan un rol preponderante en la conservación de los bosques. De acuerdo con la FAO, las mujeres son agentes de cambio en la mitigación y adaptación al cambio climático, pues poseen un gran cúmulo de conocimientos y competencias que se pueden usar en la reducción de catástrofes, estrategias de adaptación y planes de conservación ambiental si se implementan sistemas de desarrollo de capacidades y se facilita su acceso a plataformas de toma de decisiones en el manejo sustentable de los bosques.

Es común que las mujeres posean un conocimiento altamente especializado de los árboles y los bosques en lo que se refiere a diversidad de especies y prácticas de conservación. Este conocimiento tiene una importante característica de sustentabilidad, ya que tiende a estar más vinculado con el consumo de alimentos para el hogar y la salud que con la producción masiva, lo que es especialmente importante durante crisis alimentarias.

Dentro del difícil contexto que actualmente vive nuestro país en cuestiones de género y la crisis climática que se agrava día con día, es imperativo que los programas y políticas de conservación y restauración a todos los niveles, sobre todo en el sector forestal, tengan indicadores de inclusión de género y tomen en cuenta los recursos, necesidades, acceso y contexto cultural de las mujeres para combatir el cambio climático de manera incluyente.

 

Referencias:

Castañeda Carney et. al. (2020) Gender-based violence and environment linkages: the violence of inequality. IUCN Global Programme on Governance and Rights (GPGR). USAID. Suiza. https://portals.iucn.org/library/node/48969

EFE (2018) Mujeres en México sufren desigualdad en el manejo de los recursos forestales. EFE Edición América. España. https://www.efe.com/efe/america/mexico/mujeres-en-mexico-sufren-desigualdad-el-manejo-de-los-recursos-forestales/50000545-3546170

Suárez, G. (2017) Las mujeres rurales y los bosques. Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible. México. https://www.ccmss.org.mx/las-mujeres-rurales-los-bosques/

Guarascio, F. (2013) Los bosques, la seguridad alimentaria y el género: vínculos, disparidades y prioridades para la acción. FAO. Documento de antecedentes para la Conferencia Internacional sobre Los Bosques para la Seguridad Alimentaria y Nutricional. Italia. http://www.fao.org/3/mg488s/mg488s.pdf