The New Global Agenda for Biodiversity

Share this note in your Social Networks


2022 concluded with various international environmental meetings, notably the 15th Conference of the Parties (COP15) of the Convention on Biological Diversity (CBD), an international agreement with 194 member countries (with only the Holy See and the United States remaining outside). Its main objectives include the conservation and sustainable use of biodiversity, including ecosystems, species, and genetic resources, as well as the equitable sharing of benefits derived from the use of genetic resources.

Currently, it is recognized that, alongside the climate change crisis, biodiversity loss is one of the most pressing global challenges. According to data from the Intergovernmental Science-Policy Platform on Biodiversity and Ecosystem Services (IPBES), around 1 million species are at risk of extinction, and ecosystem degradation, i.e., habitat degradation, continues despite insufficient preservation efforts.

In this context, COP15 was a highly anticipated meeting as it aimed to adopt a new Global Biodiversity Framework (GBF) post-2020, a goal originally expected to be achieved in 2020.

Our Participation in COP15

Forests are among the ecosystems with the greatest biodiversity richness. Therefore, at Reforestamos, our participation and monitoring in the development of the GBF have been crucial. In coordination with other civil society organizations (CSOs), we joined efforts to ensure that the new targets represented the level of ambition and action necessary to halt biodiversity loss. This included organizing webinars and consultations among CSOs, as well as submitting proposals collected by the Ministry of Foreign Affairs regarding the negotiating text to formulate a national position.

Ernesto Herrera, our General Director and current President of the Mesoamerican Committee of the International Union for Conservation of Nature (IUCN), participated in the event “Advancing Conservation and Effective Territorial Management with a Rights-Based Approach and Regional Cooperation of Indigenous Peoples.” During this event, he highlighted the challenges faced in the region for nature conservation in relation to
environmental defenders. He emphasized that several goals of the new GBF outline the necessary course of action to ensure that indigenous peoples and local communities effectively exercise their rights to participation, access to information, and environmental justice. These rights are being promoted in the Latin America and Caribbean region with the Escazú Agreement.

He also participated in the event “Speaking Up for Nature – better communications for the CBD/IUCN communities,” where he shared that among the proposals for communication and contribution to the implementation of the GBF, the IUCN and meetings driven by its members can play a key role in continuing conversations and translating commitments into concrete actions.

The New Kunming-Montreal Global Biodiversity Framework

The “Kunming-Montreal Global Biodiversity Framework” was built on the Aichi Biodiversity Targets and the unfortunate results of falling short of achieving them. However, it now includes a monitoring framework for tracking progress, with indicators at various levels. It is considered a comprehensive vision where implementation must take place with a human rights and gender perspective, as well as a stronger emphasis on recognizing indigenous peoples and local communities (IPLCs).

In a historic development, there was extensive private sector participation in setting a target to engage companies and financial institutions, considering their impacts and dependencies on biodiversity for the production and supply of goods and services.

The new global goals include the conservation and restoration of ecosystems, aiming to have at least 30% of degraded terrestrial and coastal-marine ecosystems restored by 2030, and at least 30% of important areas effectively conserved and managed.

Topics such as climate change, pollution, and the importance of green spaces and biodiversity in cities gained prominence on the biodiversity agenda, in addition to ensuring that policies of economic and developmental sectors integrate aspects related to biodiversity.

All of this is reflected in 23 global targets that must be achieved by 2030 as a milestone towards the vision of “living in harmony with nature” by 2050.

What’s in It for Forests in the New Global Biodiversity Goals?

For Mexican forests, it will be crucial to expedite the processes of restoring degraded ecosystems, promote sustainable forest management, and focus efforts on ensuring that existing protected natural areas achieve sustainable management. This requires the effective participation of ejidos and communities living in and off the forests, ensuring access to information and participation in decision-making, free, prior, and informed consent, and
the protection of environmental defenders.

Finally, achieving many more actions than are already happening will require not only public budgets in various government areas but also other sources of resources, considering that forests are also productive and generate sustainable livelihoods for people.

Of the originally intended 10 years of action covered by the global biodiversity goals, seven remain. We are running late given the current situation! The achievements in 2022 at the international level will spur action from the multitude of actors and sectors linked to biodiversity.

The Kunming-Montreal Framework is available at https://www.cbd.int/doc/c/e6d3/cd1d/daf663719a03902a9b116c34/cop-15-l-25-en.pdf.

La nueva agenda global para la biodiversidad

Comparte esta nota en tus Redes Sociales


El 2022 fue un año que cerró con diversas reuniones internacionales en materia de medio ambiente, destacando la 15° Conferencia de las Partes (COP15) del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), un acuerdo internacional del que 194 países son Partes -solamente quedando fuera la Santa Sede y los Estados Unidos- y tiene como objetivos principales la conservación y uso sostenible de la biodiversidad, incluyendo ecosistemas, especies y recursos genéticos, así como la distribución equitativa de los beneficios que se derivan del uso de los recursos genéticos.

Actualmente, se reconoce que, junto a la crisis del cambio climático, la pérdida de la biodiversidad es uno de los desafíos más apremiantes que enfrentamos de forma global. De acuerdo con datos de la Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios de Ecosistemas (IPBES, en inglés), alrededor de 1 millón de especies se encuentran en peligro de extinción y la degradación de los ecosistemas, es decir, sus hábitats, continúa ante los esfuerzos para preservarlos que lamentablemente han sido insuficientes.

En este contexto, la COP15 fue una reunión con altas expectativas debido a que se adoptaría un nuevo Marco mundial para la biodiversidad (MMB) posterior al 2020, lo cual debía haber sucedido precisamente en el año 2020.

 

Nuestra participación en la COP15

Los bosques aparecen entre los ecosistemas con mayor riqueza en biodiversidad por lo que, como Reforestamos, nuestra participación y seguimiento en el desarrollo del MMB ha sido un tema clave. En tal sentido, en coordinación con otras organizaciones de la sociedad civil (OSC) nos sumamos a las voces para lograr que las nuevas metas representaran el nivel de ambición y acción necesarios para detener la pérdida de la biodiversidad, esto con la organización de webinars y consultas entre OSC, así como el envío de propuestas recogidas por la Secretaría de Relaciones Exteriores en torno al texto en negociación para la formulación de una posición nacional.

Ernesto Herrera, nuestro director general y también actual presidente del Comité Mesoamericano de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), participó en el evento “Avanzando en la conservación y gestión territorial efectiva con enfoque de derechos y cooperación regional de pueblos indígenas”, durante el cual resaltó los retos que enfrentamos en la región para la conservación de la naturaleza con relación a las personas defensoras del ambiente. Ante ello, destacó que varias metas del nuevo MMB plantean el curso de acción necesario para lograr que pueblos indígenas y comunidades locales ejerzan efectivamente sus derechos a la participación, al acceso a la información y a la justicia ambiental, mismos que están siendo impulsados en la región de América Latina y el Caribe con el Acuerdo de Escazú.

Asimismo, participó en el evento “Speaking Up for Nature – better communications for the CBD/IUCN communities”, en el cual compartió que entre las propuestas para comunicar y contribuir a la implementación del MMB, la UICN y las reuniones impulsadas por sus miembros podrán jugar un rol clave para continuar con las conversaciones y aterrizar los compromisos en acciones concretas.

El nuevo Marco mundial Kunming-Montreal de la diversidad biológica

El “Marco mundial Kunming-Montreal de la diversidad biológica” fue construido sobre las Metas de Aichi para la biodiversidad y los lamentables resultados al haberse quedado lejos de su logro; sin embargo, ahora se contará con un marco de monitoreo para su seguimiento, que incluye indicadores de diversos niveles, y se considera una visión integral en donde la implementación debe realizarse con perspectiva de derechos humanos y género, así como un mayor énfasis en el reconocimiento de los pueblos indígenas y comunidades locales (PICL).

En un hecho histórico, se contó con una amplia participación del sector privado en torno a lograr una meta para lograr el involucramiento de las empresas e instituciones financieras, considerando sus impactos y dependencias en la biodiversidad para la producción y oferta de bienes y servicios.

Las nuevas metas globales incluyen la conservación y restauración de los ecosistemas, planteando lograr que para el 2030, al menos 30% de los ecosistemas terrestres y costero-marinos degradados sean restaurados y al menos 30% de áreas de importancia sean conservadas y gestionadas eficazmente.

También temas como el cambio climático, la contaminación y, la importancia de los espacios verdes y biodiversidad en las ciudades ganaron presencia en la agenda de biodiversidad, además de buscar que las políticas de los sectores económicos y de desarrollo integren aspectos vinculados a la biodiversidad.

Todo esto quedó plasmado en 23 metas globales que deberán ser cumplidas hacia el 2030 como un hito para alcanzar la visión hacia el año 2050 de “vivir en armonía con la naturaleza.”

 

¿Qué hay para los bosques en las nuevas metas globales la diversidad biológica?

En el caso de los bosques mexicanos, será importante acelerar los procesos de restauración de los ecosistemas degradados, promover el manejo forestal sostenible, así como enfocar los esfuerzos en que las áreas naturales protegidas con las que ya contamos logren el cumplimiento de un manejo sostenible. Esto, con la participación efectiva de los ejidos y comunidades que viven en y de los bosques, lo cual requiere de garantizar el acceso a la información y a la participación en la toma de decisiones; su consentimiento libre, previo e informado; y, la protección de las personas defensoras ambientales.

Finalmente, la realización de muchas más acciones de las que ya están sucediendo requerirá no solo de presupuestos públicos, en distintos ámbitos del gobierno, sino también de otras fuentes de recursos, tomando en cuenta que los bosques también son productivos y generan medios de vida sostenibles para las personas.

De los 10 años de acción que originalmente deben cubrir las metas globales para la biodiversidad, quedan siete… ¡vamos tarde ante la situación actual! Los logros alcanzados en el 2022 en el plano internacional detonarán la acción por parte de la multiplicidad de actores y sectores vinculados a la biodiversidad.

El Marco de Kunming-Montreal se encuentra disponible en https://www.cbd.int/doc/c/e6d3/cd1d/daf663719a03902a9b116c34/cop-15-l-25-en.pdf