Environmental Awareness in the Private Sector

26 septiembre, 2019

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By  Reforestamos México

Thanks to Daniel Sánchez y Sánchez, Director of Advocacy in the Private Sector at

Reforestamos México.

With 2020 comes the first assessment to evaluate the progress of commitments made by national and state governments, companies, and indigenous peoples to stop deforestation, especially in tropical countries. Examples of these commitments are the New York Declaration on Forests and the Consumer Goods Forum, aiming for zero deforestation by 2030.

Thanks to these movements and voluntary commitments, attention to forest conservation has been increasing. A recent study by the organization Forest Trends (Corporate Commitments to Zero Deforestation: Company Progress on Commitments that Count) identified 484 global companies that, by 2019, had made commitments to stop deforestation or ensure the sustainability of high-risk agricultural products, such as palm oil, soy, beef, wood, and paper.

However, the surge in commitments has not been accompanied by the creation of strategies, tools, or methodologies to execute them and provide transparency in monitoring specific actions and goals. From the group of companies identified in the research, only 21 have public reports on their progress.

At the territorial level, the current state of forests reflects the lack of structure and organization to materialize these intentions to stop deforestation. Paradoxically, global forest loss has increased by 43% in the last five years, with an average loss of 26 million hectares annually. Recent cases, such as the fires in the Amazon and Congo to clear land for agriculture and livestock, highlight the high vulnerability of forests.

All this happens as the United Nations has decided to declare the next decade (2021-2030) as the decade for ecosystem recovery, as a solution to combat climate change, ensure food and water supply, and protect biodiversity.

In Mexico, our reality is similar to the rest of the world. We lose around 250,000 hectares per year, according to the National Forestry Commission, and we have unclear and non- transparent information about government and private sector strategies to address this issue.

On the positive side, we have also responded to the global trend of commitments and voluntary movements to combat forest loss. An example is the creation of the Mexican Alliance for Biodiversity and Business (AMEBIN), where around 30 members, including companies, environmental organizations, and international cooperation agencies, collaborate since 2017. They seek ways for the private sector to take actions that positively impact the environment through their business models and internal and external business strategies.

Reforestamos had the privilege of coordinating this Alliance for the first two years, during which we learned a lot about the challenge of promoting and increasing environmental awareness among the business sector from a business perspective. This task represents a great commitment to the process, as it requires redefining beliefs and paradigms, openness to dialogue, learning new languages, and having high resilience to the perception and feeling of failure due to the slow pace of seeing tangible results.

Plant trees with coins on people’s hands and natural green background.

One of the specific actions we carried out between Reforestamos, the German Development Agency (GIZ), and five companies (Bimbo, Banorte, Citibanamex, Protek, and Walmart) is to apply a methodology called “Natural Capital Protocol.” This helps companies identify their major impacts and dependencies on nature. Based on this, they define risks and opportunities linked to these impacts, and finally, they quantify and monetize them, facilitating their incorporation into decision-making.

The use of this methodology has helped other companies, such as Kering, better focus their environmental awareness and take actions more relevant to their business compared to conventional activities, like switching to energy-efficient bulbs in offices or reducing paper use.

As we enter the transition to the new decade of the 21st century, Reforestamos continues to focus on working with private sector companies to increase their attention to forest conservation. We explore collaboratively to find solutions and create cases that serve as examples and inspiration for more companies, governments, and people to join the goal of completely stopping deforestation by 2030.

Reforestamos México A.C.

La conciencia ambiental en el sector privado

26 septiembre, 2019

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Por: Reforestamos México

Gracias a Daniel Sánchez y Sánchez, Director de Incidencia en Sector Privado de Reforestamos México.

Con el 2020 llega el primer corte de caja para evaluar el avance de los compromisos hechos por gobiernos nacionales, estatales, empresas y pueblos indígenas para detener la deforestación, especialmente en países tropicales. Ejemplo de estos compromisos son la Declaratoria de Nueva York sobre Bosques y el Foro Mundial de Bienes de Consumo (Consumer Goods Forum), para lograr la cero deforestación en el año 2030.

Gracias a estos movimientos y compromisos voluntarios, la atención hacia el cuidado de los bosques ha ido en aumento. Un reciente estudio realizado por la organización Forest Trends (Corporate Commitments to Zero deforestation: Company Progress on Commitments that Count), identificó a 484 empresas globales que hasta el 2019 han realizado compromisos para detener la deforestación, o bien, para asegurar la sustentabilidad de productos agropecuarios con alto riesgo de impactar negativamente en los bosques y sus habitantes, por ejemplo, el aceite de palma, la soya, la carne de res, la madera y el papel.

Sin embargo, el auge de compromisos no ha sido acompañado de la creación de estrategias, herramientas o metodologías para ejecutarlos y dar transparencia al seguimiento de las acciones y metas específicas. Del mismo grupo de empresas identificadas en la investigación, únicamente 21 cuentan con reportes públicos sobre sus progresos.

A nivel territorial, el estado actual de los bosques refleja la falta de estructura y organización para materializar estas intenciones para detener la deforestación. Paradójicamente, la pérdida global de bosques ha aumentado 43% en los últimos cinco años mediante la pérdida promedio de 26 millones de hectáreas anualmente. Los casos más recientes de la alta vulnerabilidad de los bosques son los recientes incendios ocurridos en el Amazonas y en el Congo para abrir nuevos espacios para la agricultura y ganadería.

Todo esto pasa al mismo tiempo en que la Organización de las Naciones Unidas ha decidido declarar a la siguiente década (2021-2030) como el decenio para la recuperación de los ecosistemas como una solución para combatir el cambio climático, asegurar la provisión de alimentos, de agua y proteger la biodiversidad.

En México, nuestra realidad es similar al del resto del mundo. Perdemos alrededor de 250 mil hectáreas al año, de acuerdo con la Comisión Nacional Forestal, y contamos con información poco clara y transparente sobre las estrategias gubernamentales y del sector privado para enfrentar esta problemática.

En el lado positivo, también hemos respondido a la tendencia global en cuanto a compromisos y movimientos voluntarios para combatir la pérdida de bosques y otros ecosistemas, ejemplo de ello es la creación de la Alianza Mexicana de Biodiversidad y Negocios (AMEBIN), en la cual alrededor de 30 miembros -entre empresas, organizaciones ambientales y agencias de cooperación internacional- colaboran desde el 2017 para buscar formas en que el sector privado realice acciones para impactar positivamente en el medio ambiente desde sus modelos de negocio y sus estrategias empresariales internas y externas.

Reforestamos tuvo el privilegio de coordinar esta Alianza durante los dos primeros años, en los cuales aprendimos mucho sobre el reto que significa promover y aumentar la conciencia ambiental entre el sector empresarial desde una perspectiva de negocio. La tarea representa un gran compromiso con el proceso ya que exige redefinir creencias y paradigmas, apertura al diálogo, aprender nuevos lenguajes y contar con una alta resiliencia ante la percepción y sentimiento de fracaso a causa de la lentitud para ver resultados tangibles.

Plant trees with coins on people’s hands and natural green background.

Una de las acciones específicas que realizamos entre Reforestamos, la Agencia Alemana de Desarrollo (GIZ) y cinco empresas (Bimbo, Banorte, Citibanamex, Protek y Walmart) es aplicar una metodología, llamada “Protocolo de Capital Natural” que ayuda a que las empresas identifiquen sus mayores impactos y dependencias en la naturaleza y con base en ello definan riesgos y oportunidades ligados a éstos para finalmente valorizarlos y monetizarlos de forma que facilite su incorporación en la toma de decisiones.

El uso de esta metodología ha ayudado a otras empresas, como Kering, a enfocar mejor su conciencia ambiental y realizar acciones de mayor relevancia para su negocio en comparación con las actividades convencionales que normalmente se realizan, como el cambio a focos ahorradores en oficinas o la disminución de uso de papel, por ejemplo.

A medida que entramos en la transición hacia la nueva década del siglo XXI, Reforestamos sigue enfocado en caminar junto a empresas del sector privado para seguir aumentando su atención hacia el cuidado de los bosques y explorando colaborativamente en la búsqueda de soluciones y creación de casos que sirvan de ejemplo e inspiración para que más empresas, gobiernos y gente se sume en la meta de detener por completo la deforestación para el año 2030.

Reforestamos México A.C.